miércoles, 13 de noviembre de 2013

Atención a la diversidad

El tema de la diversidad es algo que actualmente está en boca de todos y no estoy segura de que la teoría se lleve a la práctica.
Es cierto que hoy en día existen una gran cantidad de opciones: materias o itinerarios, programas de diversificación, programas de cualificación profesional... Pero no estamos hablando de "mandar a cada alumno a donde le corresponda", sino de lograr que todos los alumnos que tenemos en clase sean capaces de alcanzar los contenidos mínimos que le permitan aprobar la asignatura, para lo cual debemos proporcionarles recursos que se adapten a sus necesidades y capacidades.
Me refiero a que en lugar de separar y que cada uno vaya por un camino distinto hasta llegar donde pueda, se debería lograr que todos fueran por un mismo camino donde el profesor aporta herramientas y guía para que cada uno llegue donde quiera.
Yo no deje el instituto hace tanto (7años) y no se sí habrá cambiado la cosa, pero lo dudo. En mi época los profesores daban una explicación única a toda la clase, los mismos materiales y los mismos recursos, esto por todo lo que hemos visto este curso no es suficiente, hay quienes requieren de trabajo extra para motivarse como los alumnos con altas capacidades y creo que nunca se había tenido esto tan en cuenta como ahora.
Creo que siempre ha habido en todas las clases alumnos de sobresaliente, alumnos medios y alumnos de malas notas, los que van aprobando como pueden y al final se descuelgan y suspenden. Esto quizá sea un escudo que se puede emplear para no cambiar las prácticas en el aula, pero realmente la atención a la diversidad trata de que a cada alumno se le debería garantizar el aprobado (esta claro que están aquellos que no hacen su parte del trabajo, no estudian, no trabajan...) pero no hablamos de ellos, hablamos de que el docente debería preocuparse por intentar llegar a cada uno, saber como facilitarle la adquisición de conocimientos.
Aquí es donde aparece la siguiente excusa para no aplicar la atención a la diversidad, se trabajan en aulas masificadas (este hecho, por desgracia es real y es un problema cada vez más acusado). Ante esto es cierto que los docentes no pueden actuar, es muy difícil hacer caso a las necesidades particulares de cerca de 40 personas en sesiones de una hora. Pero ante esto no podemos limitarnos a explicar para la media, debemos emplear otros recursos para tratar de solucionarlo, ¿cuáles? No tengo idea, pero esperó que cuando me toque poner todo esto en práctica se encienda la bombilla.
Por último, sé que la tarea era hacer una reflexión tras el debate defendiendo la atención a la diversidad pese a que tal y como se aplica es en su mayor parte una clasificación de los alumnos y un etiquetado de los mismo.
Como defensa de la atención a la diversidad tal y cómo se aplica ahora (forma que ya ha quedado claro que no consideró acertada) diré que sí es una práctica clasificadora pero ¿no es así toda la educación?. Si no pretendiéramos que la educación clasificara a los alumnos no se calificaría como se hace, pondríamos un PA ( progresa adecuadamente) y listo. En el momento que se habla de alumnos de sobresaliente y de aprobado tenemos que ser conscientes que clasificamos y etiquetamos. Por ello, la atención a la diversidad, la clasificación y separación de los alumnos, es una práctica que no debe parecernos rara en el conjunto de prácticas que estamos acostumbrados a ver en los centros educativos.

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